01/10/09

Pesimismo.


Los problemas de comunicación del Gobierno hace ya algún tiempo que dejaron de ser preocupantes para convertirse en alarmantes, proposiciones que quedan en nada, desmentidos y re-desmentidos (y eso que el equipo de comunicación ha dado bastantes muestras de ser una maravilla) y en medio de todo, Zapatero completamente a su bola.

No hace falta ser un experto en Marketing para darse cuenta de que la credibilidad de una empresa (y el Gobierno, a fin de cuentas, funciona como tal) o de una institución descansa en su capacidad para ser coherente consigo misma. Y dicha coherencia se logra, entre otras cosas, hablando con una sola voz. El problema es que esta no es precisamente una de las características de nuestros líderes.

Esto significa no estar repitiendo una y otra vez que la subida de impuestos solo afectará a las rentas altas, cuando la única medida de calado es una subida del IVA, que otra cosa no, pero no es precisamente un ejemplo de progresividad fiscal...
¿No había otra alternativa? Por supuesto que sí, en el Reino Unido se han subido los impuestos solamente a las rentas más altas y es difícil acusar a los seguidores de Brown de ser peligrosos comunistas.
Pero es que encima resulta terriblemente desolador ver que los defensores de la medida nos comparan con el mayor peso fiscal de los IVAs de los grandes de la UE dejando de lado el dato más importante: Sus sueldos doblan o triplican los españoles. Se ha hecho demagogia barata y punto.

También significa no cargarte de bravuconadas vacías, que la gente suele tener memoria, no puedes soltar alegremente que te enfrentas a los poderosos cuando te pueden sacar, al dia siguiente, las 200 fotos que te has hecho abrazando a Botín. ¿Y quién son esos poderosos? ¿PRISA? Poca ayuda supondrá para los trabajadores la guerra contra un medio de comunicación y si, hubiera supuesto mucho el controlar los 120000000000 € que se inyectaron en el sistema bancario ¡sin ni una puta contraprestación y sin obligarles a que reinyectaran nada al sistema! De locos.

En la presentación de los presupuestos hay un dato terrible que destaca sobre los demás, cae la inversión en Educación y en Innovación ¿no estábamos cambiando el sistema productivo? ¿No queríamos coger el nivel europeo de una vez por todas? Es comprensible que se reduzcan las partidas, pero cuando rebajas las correspondientes a investigación contra el cancer y aumentas las del cine es que tus preferencias son surrealistas.

¿Y enfrente? Peor aún: La nada. Desde las filas de la gaviota solo sale la mierda habitual acompañada por la pobredumbre de la corrupción: Presidentes de comunidades que llaman amigos del alma a criminales, el fanático cobarde responsable de la muerte de 62 soldados españoles acusando de conspiracion toda la policía mundial, jueces atacados por investigar el franquismo, que nuestra penosa transición dejo atado y bien atado, presidentas de comunidad-espías, metidas en asuntos turbios hasta las cejas, que privatizan servicios públicos y suelo en beneficio de su marido y un jefe de filas que ni tan siquiera sabe que LAS CHUCHES no son LOS CHUCHES por mucho que su educación siempre le haya enseñado que el LOS va siempre delante del LAS. Y de la Justicia y su endogamia ni hablamos...

¿Todo es negativo? Pues supongo que no, que algo tendrá que ver que tengo un resfriado de tres pares de narices encima, pero que quereis que os diga: Me parece que mucho tienen que crecer Francia y Alemania para sacarnos de esta.

Fuentes:

Blog de Jordi Sevilla
El País
Valor Añadido
La Razón
Escolar.net
Público
El Mundo

3 opiniones sin importancia (o no):

Anónimo dijo...

Milagro. Una crítica al PSOE en este blog.

Nacho dijo...

¿Sólo al SOE?.

Creo que la crítica va dirigida contra el estamento político de este país/nación/estado/llámalo-como-quieras en general?.

Un análisis excelente de la situación, Lemon. Excelente, alarmante y, a la vez, desolador.

Anónimo dijo...

Un panorama desolador. Un análisis correcto y duro aunque si de verdad pensabais que ZP iba a meter en cintura a los banqueros es que sois ingenuos hasta el infinito.